Un respiro posible -Gustavo Yuste - Martes de Octubre
Un taller anual en el que se buscará adquirir herramientas nuevas para la escritura y lectura de poesía. ¿Qué dice el poema de lo que no sabemos? ¿Cómo alejarse de la idea original para acertar un nuevo sentido? A partir de lecturas de autores y autoras, se propone un espacio de trabajo, aprendizaje horizontal e intercambio.
La poesía es una herramienta más para entender el mundo y siempre la podemos utilizar a nuestro favor, incluso aunque no necesariamente queramos dedicarnos a ser escritores. La idea principal es fortalecer la voz propia y ampliar nuestros horizontes, al mismo tiempo de procurar un espacio de intercambio, acompañamiento y conversación en este contexto que no da respiro.
Escritura:
Ser poeta es ser escritor: la poesía es un campo minado de lugares comunes. ¿Cómo reconocerlos y evitarlos lo mejor posible? Abandonar las visiones idílicas relacionadas a la poesía y verla como una práctica cotidiana.
Trabajar el poema como un objeto: tomar distancia de nuestra propia experiencia y escritura para analizar los poemas como objetos casi ajenos, a los cuales se les puede dar una mejor forma que la original.
Reconocer la voz propia: identificar nuestras influencias y nuestras particularidades a la hora de escribir. Flexibilizarlas y fortalecerlas es parte de un mismo paso.
Moldear la sentimentalidad y la autobiografía en un poema: aprender a tomar distancia del “Yo” una vez escrito un poema y, tal como hicimos referencia anteriormente, verlo como un objeto casi ajeno. Así, se puede apreciar de qué manera cada poema lograría su máximo potencial para llegar a un lector y no quedar en el terreno del diario íntimo.
Ejercicios de escritura para tomar ritmo: tanto para quienes ya tienen el hábito de escribir, como para quienes aún no se sienten del todo confiados, existen ejercicios de escritura que sirven para entrar en calor, perder el miedo y, sobre todo, volver a recuperarlo para que la literatura siga siendo apasionante.
Lectura:
Leer es el primer paso para escribir: leer es quizás el mejor entrenamiento y potenciador de nuestra escritura. Además, no hay nada más motivador que un texto que nos guste para intentar escribir algo que quizás se le acerque alguna vez.
Conocer a los contemporáneos: ¿qué escriben los de mi generación? ¿Existen patrones en común? Leer tanto a quienes alcanzaron cierto “renombre” como a quienes aún no, ayuda a mantener una idea ágil y actualizada de la literatura. Así, no nos dejamos seducir por esa frase tan repetida: todo tiempo pasado fue mejor.
Ecos poéticos: ¿cómo se puede leer a las generaciones pasadas? Reconocer las influencias en los autores contemporáneos, bucear entre lo que se puede pensar como antiguo o pasado “de moda”. Ampliar nuestra biblioteca de lecturas es, en definitiva, aumentar nuestros recursos para la escritura y la vida.
Cómo aprovechar incluso aquellos autores que no me gustan: hablar de autores y estilos que nos generen algún tipo de rechazo para ver cómo opera eso en mi propia búsqueda personal a la hora de encarar un poema.
Trabajar el poema ajeno es trabajar mi propia escritura: a la hora de los comentarios sobre los trabajos ajenos, estar atento a cómo todo lo que se dice puede funcionar en mis poemas. El estado de disponibilidad (Fabián Casas) es clave a la hora de trabajar.
Encontrar la poesía dentro de otros géneros (literarios o no): la narrativa, los ensayos, las conversaciones orales, los chats privados; en todos lados es posible encontrar poesía o disparadores que nos ayuden a escribir, nos sirvan de puntapié inicial o despierten una nueva visión sobre lo que nos rodea.
El programa
Encuentro 1 11:00El próximo
Encuentro 2 11:00
Encuentro 3 11:00
Encuentro 4 11:00
Cómo se cursa
Presencial
Mandolina Libros
Manuel Ugarte 2439 · Belgrano · Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Gustavo Yuste nació en la Ciudad de Buenos Aires en 1992. Es Lic. en Ciencias de la Comunicación (UBA), periodista y escritor. Publicó, entre otros los libros de poesía Electricidad (Sudestada, 2020); La felicidad no es un lugar (Santos Locos, 2020), Accidentes del ánimo (Santos Locos, 2021), El formol de la melancolía (Santos Locos, 2023), Total Interferencia (Sudestada, 2024) y Todo amor es desamor hasta que se demuestre lo contrario (Santos Locos, 2025). En 2019 publicó su primera novela Personas que lloran en sus cumpleaños (Paisanita) y en 2023 se editó su segunda novela: Turistas perdidos (Random House, 2023). En 2021 se publicó el diario de viaje El viento trae noticias (Ediciones Entre Ríos, Madrid) y el libro apto para todo público La fidelidad de los gatos (mágicas naranjas).
En 2015 fue uno de los autores elegidos en la IV edición de “TwitteRelatos por la Identidad” organizado por Abuelas de Plaza de Mayo. También participó como jurado de la antología de poesía Apología 3 (Letras del Sur, 2016) y en 2017 fue seleccionado en la Bienal Arte Joven Buenos Aires dentro de la categoría Escritores. En 2025 ganó en España el VIII Premio Internacional de poesía Centrifugados/Pueblo de San Gil el libro Enero es un mes solitario.