Apoyar la agenda
La agenda es gratis y va a seguir siendo gratis. Esta página es para quien quiera poner algo igual.
Quién hace esto
Una persona, en los ratos que le quedan. No cobro por publicar una actividad y no vendo datos de nadie: acá no hay cuenta que abrir, y lo único que se mide es cuánta gente entra — con Google Analytics, y solo si lo aceptás. Hay un correo semanal, y anotarse es decisión tuya: esa lista la maneja Mailchimp, que es quien lo manda y registra si abrís cada correo y en qué enlaces hacés clic.
Empezó porque me perdí un taller que quería hacer. Estaba anunciado en una historia de Instagram que duró un día y me enteré tres semanas después, cuando ya había empezado. Eso sigue pasando todo el tiempo, y es lo único que la agenda arregla: que lo que se organiza quede escrito en algún lado, con fecha, lugar y cómo entrar.
Por qué vale la pena
Casi todo lo que está acá lo organiza alguien que no vive de eso: una librería que presta el fondo del local los jueves, alguien que coordina un club de lectura y cobra a la gorra, un ciclo de poesía que se hace desde hace seis años y nunca cobró entrada. Se sostiene con trabajo de gente que además tiene otro trabajo.
Una agenda no organiza nada de eso, pero hace la única cosa que faltaba: que se pueda encontrar. Un taller con cuatro inscriptos y uno con doce cuestan lo mismo de dar, y la diferencia entre los dos suele ser que alguien se enteró a tiempo.
Si la usás y te sirve, la mejor noticia es que ya está: no hay nada que pagar. Y si te quedan ganas de poner algo, acá abajo está cómo — con plata y sin plata, y ninguna de las dos es obligatoria.
Qué cuesta plata
Poco, pero no cero. Esto es todo:
- El dominio
- Se renueva una vez por año. Es la parte más chica y la única que tiene fecha fija.
- El hosting y el calendario
- El sitio se sirve desde Firebase, y las funciones que mandan cada encuentro al calendario público están en un plan que cobra por uso. Hoy son unos pocos dólares por mes; si el sitio crece, sube.
- Casi nada más
- No hay una suscripción de diseño ni un servicio de búsqueda: el sitio es HTML servido tal cual, que es también por qué carga rápido en un teléfono con mala señal. Lo único que se suma es la herramienta que manda el correo semanal, que hoy entra en su plan gratis; si la lista crece mucho empieza a costar, y ese día va a figurar en esta lista.
- Y lo que cuesta y no es plata
- Cada actividad se carga a mano: alguien la lee, entiende cuándo y dónde es, chequea cómo se anota la gente y la escribe. Son unos minutos por actividad, y es la razón por la que la agenda crece despacio.
Invitame un cafecito
Se hace por Cafecito, que es una plataforma argentina donde el aporte se mide, literalmente, en cafés: elegís cuántos, pagás con Mercado Pago y listo. No hace falta crear una cuenta ni suscribirse a nada, y se puede una sola vez.
No compra nada. No hay una versión paga de la agenda, no se desbloquea ninguna actividad y no vas a aparecer en una lista de agradecimientos. Sirve para lo de arriba: el dominio, el hosting y las funciones del calendario.
Invitame un cafecito (en cafecito.app, se abre en una pestaña nueva)
El botón te lleva a cafecito.app/agendaleh, que es otro sitio: el pago pasa por ahí y nosotros no vemos tus datos ni tu tarjeta. Una parte del aporte se la quedan Cafecito y Mercado Pago —es de lo que viven— y el resto llega acá; el detalle lo muestran ellos antes de que confirmes.
Tres formas que no cuestan nada
Y que, siendo honesto, ayudan más que un cafecito:
Contanos una actividad que falta
Es lo más útil que se puede hacer acá. Si viste un taller anunciado y no está en la agenda, probablemente no lo vimos: con quién lo da, cuándo y dónde alcanza para empezar.
Pasale el link a quien lo esté buscando
Alguien que quiere escribir y no sabe dónde, alguien que se acaba de mudar de barrio. La agenda sirve en el momento exacto en que alguien la necesita, y ese momento lo conocés vos y no un buscador.
Seguí a quien organiza, y a la agenda
En la página de cada actividad está la cuenta de quien la da: un taller que llena se vuelve a dar, y quien lo organiza se entera de que sirvió por la gente que aparece. Y en la cuenta de la agenda se anuncia lo que va entrando, antes de que lo busques.
Antes de que preguntes
La letra chica
- Si nadie aporta, no pasa nada
- La agenda sigue igual: mismas actividades, mismo calendario, y sin un cartel pidiéndote plata cuando entrás a ver qué hay el sábado. Esta página existe para quien la vino a buscar, y no hay ninguna otra que te la ofrezca.
- No es una organización ni recibe donaciones formales
- No hay una asociación detrás, no emitimos recibos y esto no es deducible de ningún impuesto. Es una persona con un sitio y una cuenta de Cafecito.
- Y no compra un lugar en la agenda
- Publicar es gratis y va a seguir siendo gratis, así que aportar no adelanta a nadie en la fila ni destaca una actividad. Si organizás algo, mandalo y listo: no hace falta pasar por acá.
Si lo que buscabas es cómo funciona la agenda, está en la ayuda.