Si no vivís en el calendario pero abrís el mail, ésta es la otra forma de que no se te pase nada.
- Una vez por semana
- Sale semanal, y alguna semana puede salir más de una vez si hay mucho. Si una semana no hay nada que valga la pena mandarte, esa semana no sale: preferimos que llegue algo que sirva antes que llegue puntual y vacío.
- Actividades elegidas a mano
- No es la agenda entera volcada en un mail: es una selección, hecha para que haya para todos los gustos y de las tres maneras de cursar —presencial, virtual y mezclando las dos—. Talleres, clubes de lectura, presentaciones y encuentros, gratis, a la gorra y arancelados.
- Lo manda la agenda, no un robot
- Lo escribe la misma persona que carga las actividades y te llega desde agendaleh@gmail.com, que es la casilla de siempre del proyecto. Podés responderle: del otro lado hay alguien.
- Tu dirección la recibe Mailchimp
- La lista vive en Mailchimp, una empresa de Estados Unidos: tu dirección se la das a ella al anotarte, y es ella la que la tiene. Acá no queda: este sitio no tiene dónde guardar la dirección de nadie. Es lo único tuyo que sale de acá, además de lo que se mide con tu permiso y que te cuenta el aviso de abajo. Y Mailchimp, además, registra si abrís cada correo y en qué enlaces hacés clic, y nosotros lo vemos: es lo que nos dice si el correo le sirve a alguien.
- Te anotás confirmando y te vas con un clic
- Después de dejar tu dirección te llega un mail para confirmar: hasta que no lo confirmes no quedás anotado, que es lo que evita que alguien te anote a vos. Y cada envío trae abajo el enlace para darte de baja — con un clic alcanza, no hay que escribir a nadie.