Saltar al contenido
Agenda LEH Leer, Escribir, Hacer

Llevate la agenda a tu calendario

La agenda es un calendario público al que te podés suscribir. No es copiarte las fechas: es que las fechas te sigan.

Qué gana tu calendario

  • Cuando se publica una actividad nueva, aparece sola entre tus eventos.
  • Si se corre una fecha, cambia el horario o se muda la dirección, el encuentro se corrige solo. No tenés que volver acá a controlar.
  • Cada encuentro entra por separado: un ciclo de ocho semanas te deja ocho eventos, cada uno con el tema de ese día.
  • Es de solo lectura. Lo podés apagar o borrar cuando quieras, pero no editarlo: lo que ves es lo que está publicado.

Cómo se hace

Elegí el calendario que ya usás. Con uno alcanza.

Google Calendar

Si usás Gmail o un teléfono Android, tu calendario es este.

  1. Tocá el botón. Google Calendar te va a preguntar si querés agregar este calendario.
  2. Confirmá con «Agregar».
  3. Listo. Queda en tu lista de «Otros calendarios», y desde ahí lo podés apagar cuando no lo quieras ver, sin perder la suscripción.

Desde la aplicación del teléfono no se puede agregar un calendario: hacelo una vez desde el navegador y en el teléfono aparece solo. Si tenés más de una cuenta de Google abierta, mirá arriba a la derecha en cuál lo estás agregando.

iPhone, iPad y Mac

La aplicación Calendario que ya viene en el dispositivo.

  1. Tocá el botón. El navegador va a pedirte permiso para abrir la aplicación Calendario: aceptá.
  2. Calendario pregunta si querés suscribirte. Confirmá con «Suscribirse».
  3. En la Mac, además, te deja elegir cada cuánto se actualiza: con «Cada hora» alcanza y sobra.

Si en lugar de abrirse la aplicación se te descargó un archivo, no lo abras. Un archivo te copia las fechas de hoy una sola vez y después queda viejo para siempre. Volvé a esta página y usá el botón.

Outlook, Thunderbird y el resto

Cualquier calendario que sepa suscribirse a una dirección de internet.

La dirección para pegar en el otro programa (es la dirección pública del calendario; se copia y se pega en el otro programa, no hace falta abrirla acá)

https://calendar.google.com/calendar/ical/68e6037bad1570002e484be4a5a21b6dd052afadef1af6c4cb99946b0d2aaea3%40group.calendar.google.com/public/basic.ics
  1. Copiá la dirección de acá arriba.
  2. En Outlook desde el navegador: «Calendario», después «Agregar calendario», después «Suscribirse desde la web». Pegá la dirección y confirmá.
  3. En Thunderbird: «Calendario nuevo», después «En la red», formato «iCalendar (ICS)». Pegá la dirección.
  4. En cualquier otro programa: buscá la opción que diga «suscribirse por dirección» o «por URL».

Elegí siempre «suscribirse», nunca «importar un archivo». Importar te copia las fechas de hoy y no vuelve a mirar nunca más: dos meses después tu calendario te muestra encuentros que ya se movieron de día.

Solo mirarlo

Si no querés sumarlo a tu calendario y solo querés ver qué hay.

  1. Se abre en una pestaña, con el horario de Buenos Aires.
  2. No hace falta tener cuenta ni instalar nada.
  3. Eso sí: mirar no es suscribirse. Los cambios no te van a llegar a ningún lado, tenés que volver a mirar.

La letra chica

Lo que el calendario no hace

No te inscribe
Tener el encuentro en tu calendario no te reserva el lugar. Cada actividad se anota por su propio canal —un mail, un mensaje, un formulario— y muchas tienen cupo. Cómo inscribirse está en la página de cada actividad.
Casi nunca trae el link de la reunión
Los encuentros virtuales dicen en qué plataforma son, no el link para entrar. Este calendario lo puede leer cualquiera, y un link de reunión a la vista termina con gente que nadie invitó adentro del encuentro: te lo pasa quien organiza cuando te inscribís. Alguna actividad abierta lo publica igual, a propósito, y en ese caso lo vas a ver en el evento.
Si un encuentro se cancela, te avisa
Un encuentro cancelado no se borra de tu calendario: queda con «CANCELADO» adelante del nombre y, si quien organiza contó por qué, el motivo arriba de todo. Así te enterás sin entrar al sitio, y no te presentás a algo que no se hace. Si lo que se cancela es la actividad entera, en cambio, sus encuentros se borran de tu calendario: ya no queda nada que seguir.

La otra forma

Que te llegue por mail

Si no vivís en el calendario pero abrís el mail, ésta es la otra forma de que no se te pase nada.

Nada más que eso: no pedimos tu nombre ni ninguna otra cosa.

Una vez por semana
Sale semanal, y alguna semana puede salir más de una vez si hay mucho. Si una semana no hay nada que valga la pena mandarte, esa semana no sale: preferimos que llegue algo que sirva antes que llegue puntual y vacío.
Actividades elegidas a mano
No es la agenda entera volcada en un mail: es una selección, hecha para que haya para todos los gustos y de las tres maneras de cursar —presencial, virtual y mezclando las dos—. Talleres, clubes de lectura, presentaciones y encuentros, gratis, a la gorra y arancelados.
Lo manda la agenda, no un robot
Lo escribe la misma persona que carga las actividades y te llega desde agendaleh@gmail.com, que es la casilla de siempre del proyecto. Podés responderle: del otro lado hay alguien.
Tu dirección la recibe Mailchimp
La lista vive en Mailchimp, una empresa de Estados Unidos: tu dirección se la das a ella al anotarte, y es ella la que la tiene. Acá no queda: este sitio no tiene dónde guardar la dirección de nadie. Es lo único tuyo que sale de acá, además de lo que se mide con tu permiso y que te cuenta el aviso de abajo. Y Mailchimp, además, registra si abrís cada correo y en qué enlaces hacés clic, y nosotros lo vemos: es lo que nos dice si el correo le sirve a alguien.
Te anotás confirmando y te vas con un clic
Después de dejar tu dirección te llega un mail para confirmar: hasta que no lo confirmes no quedás anotado, que es lo que evita que alguien te anote a vos. Y cada envío trae abajo el enlace para darte de baja — con un clic alcanza, no hay que escribir a nadie.

Dónde seguir la agenda

Las actividades nuevas y los cambios de último momento también se cuentan en Instagram. El calendario avisa cuándo y dónde; ahí se cuenta el resto.